Así se puso el VL16 y lo que esperamos para próximas ediciones
Pues seguimos en la semana post-Vive Latino en su edición número 16, que no sé a ustedes, pero a mi me dejó un muy buen sabor de boca, y aquí les traigo una pequeña reseña a grosso modo de lo que le dejó a su humilde servidora, así como de las bandas que alcancé a disfrutar. Y digo alcancé porque hasta que no se invente la teletransportación o el súper poder de estar en dos lugares al mismo tiempo, por ahora tendremos que conformarnos con lo que nuestro cuerpo pueda a cubrir.
Sábado 23 de abril
Sekta Core
Y que mejor para arrancar la jornada con una banda con tanta adrenalina como los Sekta Core que pusieron a brincar, cantar y armar el slam a los asistentes que nos íbamos incorporando a esta celebración musical. Después de varios años de no presentarse en el Vive y con más de 20 años de trayectoria, que se ve ni les pesan con la energía que desprenden cada uno de sus integrantes, la banda de Atizapán de Zaragoza en el Estado de México volvió a armar el bullicio y el baile bien duro con su ska.
Gepe

Ay muchachos que pena con el pobre de Gepe, y es que al parecer un generador fue el culpable de haberle hecho pasar momentos de angustia en dos ocasiones. Ya que mientras sonaba “En la naturaleza” de pronto se apagaron las pantallas y el sonido, y por más que el chileno hizo el intento de cantar a capela pues nomás no se escuchó nada. Lo peor que unos pocos minutos más tarde volvió a suceder, lo que causó una evidente molestia en el rostro del cantante quien además se vio obligado a acortar su set list.
Aún así el público tratamos de animarlo gritando y levantando las manos, por lo que a Gepe no le quedó más que seguir dando lo mejor de sí y aprovechar para mostrar sus dotes en el batería y a sus entusiastas bailarinas que con trajes típicos animaron también la presentacidisco promer nte chido con su presentacicitolerante del VL es muy probable que te topes con una agradable sorpresa (y món, despidiéndose con la movida “Bomba Chaya”.
Black Overdrive
Bien dicen que cuando vas a la carpa intolerante del VL es muy probable que te topes con una agradable sorpresa (aunque sólo lo hagas por irte a cubrir de la típica lluvia que año con año hace su aparición en el festival) y esta no fue la excepción. A la banda metalera liderada por Iván Nieblas el “Patas” le fue bastante chido con la presentación de su primer disco “Discord”. El público estaba bien prendido y se armó el slam en varias ocasiones.
Sobra decir que desde el momento de pisar la carpa, ya con los Black Overdrive en el escenario, olía a pura testosterona y “massacration” – digo una como chica es más sensible a dichos olores – pero valió la pena. Además las animaciones estuvieron fregonas, ya que Peña Nieto, Mancera y la Gordillo, entre otros, aparecieron en pantalla convertidos en especie de zombies diabólicos, al menos ahí uno puede sentir regocijo viendo dicha distorsión.
Que buena presentación la de estos originarios de Irlanda del Norte; sus ejecuciones impecables y la voz tan característica de Alex Trimble que nos hizo vibrar y cantar a todos los presentes, sobre todo cuando interpretaron temas como “Something Good Can Work”, “Sun” o “What you know”. Y aunque los TDCC no son tan expresivos, se notaba que estaban felices de ver y escuchar a tantos fans y prometieron regresar una vez más a nuestro país a deleitar nuestros oídos y por supuesto, a disfrutar también del público mexicano.
De lo mejor del Vive, don Enrique es de los músicos más profesionales y agradecidos con su público. Para ser honesta ya no soy tan fan de sus últimas producciones discográficas, pero el señor nos regaló una noche increíble tocando rolas de sus primeros discos como solista, así como temas que tocaba desde los Héroes del Silencio. Como él mismo expresó, se trataba de hacer una recopilación especial de éxitos para este Vive Latino.
Escuchamos entonces “Iberia sumergida”, “Avalancha”, “Lady blue”, “El extranjero”, entre otras. Y al final de su presentación, mientras todo mundo gritábamos “Otra, otra” salió modestamente a decir: “Pues que tenemos tiempo para una canción más, ¿Cuál quieren?”. Y ya saben, la mayoría se inclinó por la choteadísima “Chispa adecuada” pero se le agradece el buen detalle.
Los Auténticos Decadentes
Y ya para cerrar el día, nos quedamos para la presentación animadísima de Los Auténticos Decadentes, como siempre ellos dejando todo en el escenario, desprendiendo una energía bárbara y poniendo a todo el mundo a brincar y corear sus canciones.
A pesar de que estos argentinos ya han pisado varias veces los escenarios de anteriores ediciones del Vive Latino, el público mexicano los recibe – más que con los brazos abiertos- con los brazos bien arriba, coreando y bailando con toditas sus canciones, incluso en sus temas más tranquilos como “Un osito de peluche de Taiwan” o “El pájaro vió al cielo y se voló”. Sin duda otro show inolvidable.
Domingo 24 de Abril
Systema Solar
Los colombianos de esta banda de electro-cumbia con su estilo propio que llaman “Berbenautika”, inspirándose en la tradición de los pikós (sistemas de sonido) y la verbena (fiesta popular) pusieron a bailar a los asistentes que llegábamos desde temprano al festival. Con la energía de sus canciones hicieron moverse hasta al más serio durante los 40 minutos que duró su show. Sus excéntricos trajes también acapararon la atención del público, aunque para serles honesta, su servidora fue a verlos al plaza condesa el año pasado y el show tuvo mucho más colorido y efectos, pero bueno a pesar de ellos lo disfrutamos hasta el final.
Chetes
El regiomontano pisó nuevamente el escenario del Vive Latino, interpretando sus éxitos como “Que me maten” y “Completamente”, los cuales fueron muy coreados y bien recibidos por los asistente. También aprovechó para tocar algunos de los temas de su última producción discográfica llamada “Stereotipos”. A pesar de que le tocó un horario tempranero del segundo día, al músico le fue muy bien, ya que el escenario Tecate ya estaba casi a tope, a pesar del solazo que ya se sentía con todo sobre el foro Sol.
The Chamanas

Que buen concierto nos regaló esta banda de reciente creación, venida directamente de la frontera con los United, o como ellos mismos se presentaron “Somos pochos”. Y aunque sólo tienen un disco en su acervo productivo, el “Once once”, debo decir que Amalia Mondragón tiene una gran presencia en el escenario, además de una prodigiosa voz.
Por cierto que a mitad del espectáculo invitaron a Mauricio Ruiz, de “Los Ángeles Negros” a cantar con ellos en su presentación, y ya que los géneros musicales de ambas bandas son similares y nos invitan a “saborear nuestro dolor”, como dice la canción de José José (de la que por cierto tocaron un cover) fue bastante bien recibido por los asistentes.
Porter
Otra banda que regresó al VL y estrenando vocalista, fueron los tapatíos de Porter. Ya decía yo mientras me acercaba que qué raro que Juan Son no saliera con sus plumas, peinados y trajes estrafalarios, pero ahora era David Velasco, a quien debemos reconocerle que lo hizo bastante bien y logró que todos nos conectáramos con la música y coreáramos sus canciones, especialmente con “Espiral” y “Cuervos”. Pero oigan no tocaron “Rincón Yucateco”, eso sí me puso triste.
Vicentico
Aquí les soy honesta, este soberbio argentino no es mucho de mi agrado, aunque por su puesto se le reconoce su talento. Por tal motivo yo aproveché para descansar mientras escuchaba de lejos la presentación de Vicentico y les puedo decir que dejó un buen sabor de boca a sus numerosos fans, e incluso aprovechó para hacer un homenaje a Prince, quien desafortunadamente nos dejó recientemente, y cantó a manera de cover “Purple rain”. Algunos de los temas que interpretó fueron “Te encontré” ahh no verdad se llama “Creo que me enamoré” jeje, “Viento” y “Ya no te quiero”.
Café Tacvba

Papara papa eueoooo… Sin duda una de las mejores presentaciones de los dos días de este festival musical fue la que dieron otros de los consentidos del Vive Latino, y del público mexicano en general. De nuevo Rubén, Meme, Joselo y Quique nos deleitaron esta vez, además de su buena música, con todo un espectáculo que incluyó un vochito tapizado de espejos para comenzar con “Chilanga banda”.
Por supuesto que todos los asistentes nos mantuvimos bailando y cantando todas y cada una de las canciones de los cafetos, quienes además tuvieron como invitado a Vicentico para cantar con ellos “ojalá que llueva café”. Pero que oso muchachos, porque don Vicentico ni se sabía la rola, y por más que el público le ayudó coreando y Rubén sonreía y lo abrazaba a modo de “pus ya que” si se dio un quemón.
En fin la buena música siguió y la banda de satélite además prestó su tiempo en el escenario a la tribu yaqui para pedir el apoyo de todos nosotros con la situación tan difícil en que se encuentran debido al despojo que se desea hacer de sus tierras. Además remarcó también la lucha feminista y apareció en la pantalla el hashtag #VivasNosQueremos mientras la banda dedicaba a todas las mujeres la canción “Las flores”. Otro buen detalle sin duda
Savages
Las guapas londinenses nos dieron un intenso y estruendoso espectáculo con su música. Jehnny Beth, líder y vocal del grupo desprende una energética actitud que le imprime a cada uno de sus temas, y que nos contagia y seduce con sus altas frecuencias. Y el público mexicano se lo sabe agradecer perfectamente, ya que en varias ocasiones expresó su gratitud con todos los asistentes. Esperemos vuelvan muy pronto a reventarnos los oídos a estas tierras mexicanas que seguro, les dejaron un muy grato recuerdo a estas chicas rudas.
The Prodigy
Bueno pues que pasón y zarandeada musical y visual nos acomodó The Prodigy, por más que el cansancio se apoderaba ya de nuestros cuerpos después de dos días de caminatas, brincos, gritos y demás, no pudimos dejar de dar nuestros últimos alientos para esta banda inglesa, que vaya que pareciera que los años no han causado estragos en la energía de Liam, Keith y Maxim, o yo no sé qué se metan pero de verdad que nos dejaron anonadados y sin dejar de prestar atención un segundo. No se diga cuando sonaron sus mega éxitos como “Smack my bitch up”, “Invaders must die” o “Voodoo people”, pero si sólo pudiéramos utilizar una palabra para definir el cierre de esta décimo sexta edición del Vive Latino, seguro sería “Yeahhh”.
Además de toda la buena música y presentaciones aquí expresadas, su servilleta si anduvo de chivita loca brincando en los trampolines que puso la cervecera patrocinadora del evento, subiéndose a las plataformas que tenían en el escenario Teacte para apreciar una vista panorámica de esa parte del festival, bebiendo harta chela, comiendo taquitos de canasta que estaban ricos y baratos muchachos, y hasta echándose un bailecito con Tin Tan, quien anduvo tomándose foto con todo mundo.
En resumen, disfruté de arriba abajo el festival, lo que sí que ya no me dio chance de visitar la Carpa Ambulante, ni de treparme a la rueda de la fortuna, ni de ir al temazcal que tenían preparado por parte del Clan de clanes, que reunía los cuatro elementos; fuego, aire, tierra y agua. Pero pues como no se puede una particionar “hay pa’ la otra joven”, triste pero cierto.
En fin si me preguntan ¿Qué sigue para el VL?, pues lo primero es que que si ya no es lo mismo de antes y ¿qué creo que siga para los siguientes años? Yo les diría que me gustaría mucho que poco a poco se fuera abriendo el espacio a bandas más independientes que las llamadas “independientes” (por acá tenemos una lista con algunas de ellas por si las quieren escuchar en la siguiente lista de reproducción: #IndieShowCase ), y eso también es tarea de nosotros, los fans, ya que tenemos que seguir apoyando a nuestras bandas locales, y exigirles profesionalismo para que todos podamos disfrutar de este festival como se merece y al final no andemos llorando y mentando madres al conocer el cartel por ahí de noviembre.
Este tipo de festivales son una fiesta musical, donde debemos ir con el mejor ánimo de escuchar propuestas nuevas, e incluso a re-enamorarnos de algunas que de repente ya teníamos encajonadas en las listas de reproducción.
El costo me parece razonable, ya que por un aproximado de 700 varos puedes disfrutar el espectáculo de decenas de bandas. Aunque sí considero que una vez estando adentro, los precios están manchados, pero qué podemos esperar del oligopolio de Ocesa, se aprovecha de nuestra necesidad y ya con la euforia musical ahí anda todo mundo entrándole a todo y gastándose la quincena en recuerditos, alimentos y bebidas, sobre todo bebidas.
Y pues bueno, no queda más que esperar hasta el próximo año para ver qué otras sorpresas nos depara este festival musical, que si no han ido nunca se los recomiendo.
Nos leemos pronto.
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