En el camino recorrido por los músicos para poder hacer de su arte, su forma de vida, es común encontrarse con muchos tropiezos: malas relaciones, malas administraciones, malas agencias, etcétera. “Falta apoyo a la cultura”, es la declaratoria más popular entre quienes nos dedicamos a esta labor. Sin embargo, yo no estoy tan de acuerdo con todo lo que conlleva dicha afirmación.
Las artes no pueden permitirse vivir del “apoyo”; o mejor dicho, de la caridad. Sí es necesario impulsar al sector cultural, pero no en una dinámica compasiva, sino en una propositiva. “La educación es el futuro”, es otra de las sentencias más populares: y tiene toda la razón.
La acción urgente es mostrar a los artistas toda la gama de herramientas a su alcance a partir de las cuales les es posible vivir de su arte y por su arte. En dicho sentido, me es necesario compartir con toda la comunidad del reino que en las últimas semanas he tenido el gusto y orgullo de conocer un proyecto de la Universidad Nacional Autónoma de México que busca empoderar a los creadores culturales: Piso 16.

La novedosa plataforma universitaria Piso 16 se plantea ser un espacio para el desarrollo artístico. El proyecto se asume a sí mismo como un laboratorio de iniciativas culturales, pues bajo el lema “todo esfuerzo es una experiencia” ha visualizado su no aceptación a la palabra fracaso.
La iniciativa es dirigida por la Dra. Julieta Giménez Cacho, e impulsada por la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM. El espacio destinado se ubica en el piso 16 de la Torre UNAM Tlatelolco, razón de la cual deriva el nombre del proyecto.

Para lograr sus propósitos, Piso 16 ha lanzado una convocatoria a partir de la cual seis proyectos resultarán seleccionados para recibir asesoría directa de mentores y tutores que Piso 16 asignará a cada uno de ellos. De manera adicional, cada proyecto recibirá 40 mil pesos para su desarrollo.
La convocatoria está enfocada a reclutar proyectos de música, danza, teatro, literatura, artes visuales, y cine; así como medios de comunicación, medios digitales y de gestión cultural. Como requisito, Piso 16 busca que los proyectos participantes posean cualidades que los involucren a sí mismos con la sociedad.
La plataforma está pensada para impulsar a la comunidad universitaria, cuyas edades oscilen entre los 20 y los 35 años. Así mismo, es un requisito indispensable que al menos un 40% de sus integrantes sean alumnos, egresados, académicos u otros miembros de la comunidad UNAM, y que al menos el 80 de sus miembros sea de la edad mencionada.
Lectores del reino: ¡Aquí pueden revisar la convocatoria! ¡Tienen hasta el 1° de abril para enviar su propuesta!

Hace pocos días sostenía una discusión con un amigo actor. Yo señalaba lo desafortunado que me resulta conocer de conferencistas del emprendimiento que prometen a su auditorio la fórmula mágica para vivir de su talento. “Si hay conferencias y personas estafadoras y basura, es porque hay pseudo músicos basura”, me comentaba. Y como era de esperar, no coincidí con sus palabras.
Es distinto hablar de la capacidad artística de un músico, a las condiciones de competencia en la industria cultural. No es lo mismo prepararte en lo musical y audicionar para trabajar en una orquesta, un conjunto, un ensamble, una banda, que prepararte en lo empresarial y fundar tu orquesta, conjunto, ensamble, banda, y poder vivir de ella. “De hecho -repliqué a mi amigo -el fundador de una proyecto musical no tiene ni siquiera que ser músico, necesariamente”.
La impresión inmediata invita a pensar en la incapacidad de un no-músico para dirigir en lo musical a un equipo de músicos. No obstante, la respuesta es simple: Un visionario sabría que después de fundar su proyecto (una orquesta, fue el caso al rededor del cual giraba aquella amistosa discusión), debe de manera inmediata reclutar un director; incluso mucho antes de audicionar músicos.
Las bandas tenemos un proceso de gestión muy similar. Ya en mis artículos anteriores he hablado de cómo este proceso permite formalizar nuestra actividad e impulsarla hacia la seriedad artística. Piso 16 es, sin duda, el proyecto universitario que completa a la Universidad en su propósito cultural, y la herramienta que la comunidad artística esparaba para lograr su trascendencia.
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