Música Para Leer: Gabriel García Márquez
Gabriel José García Márquez
Nació en Aracataca, Colombia, en 1927. Cursó estudios secundarios en San José a partir de 1940 y finalizó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquirá, en 1946. Se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cartagena en 1947, aunque sin mostrar excesivo interés por los estudios. Su amistad con el médico y escritor Manuel Zapata Olivella le permitió acceder al periodismo. Inmediatamente después del “Bogotazo” comenzaron sus colaboraciones en el periódico El Universal, que había sido fundado el mes de marzo de ese mismo año por Domingo López Escauriaza.
Desde 1953 colaboró en el periódico de Barranquilla El Nacional: en sus columnas revelaba una constante preocupación expresiva y un estilo que reflejaba la influencia de las greguerías de Ramón Gómez de la Serna. Su carrera de escritor comenzó con una novela breve, que evidencia la fuerte influencia del escritor norteamericano William Faulkner: La hojarasca (1955), la acción transcurre entre 1903 y 1928 en Macondo, mítico y legendario pueblo creado por García Márquez.
En 1961 publicó El coronel no tiene quien le escriba. Un año después reunió algunos sus cuentos bajo el título de Los funerales de Mamá Grande, además publicó su novela La mala hora. Muchos de los elementos de sus relatos cobran un interés inusitado al ser integrados en Cien años de soledad, 1967, en la que Márquez edifica y da completamente vida a aquel pueblo inventado para La hojarasca: Macondo, un territorio imaginario donde lo inverosímil y lo mágico no es menos real que lo cotidiano y lo lógico; lo cual sería conocido posteriormente como realismo mágico.
Cien años de soledad, es considerada una obra maestra de la literatura hispanoamericana y universal. Fue catalogada como una de las obras más importantes de la lengua castellana durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado en Cartagena de Indias en marzo de 2007. Fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español El Mundo, en la lista de los 100 libros del siglo XX del diario francés Le Monde y en los 100 mejores libros de todos los tiempos del Club de libros de Noruega.
Esta obra ha servido de inspiración a diversos músicos y compositores para realizar sus canciones y plasmar en ellas la visión que tenían del mundo creado por García Márquez, por ejemplo: Me voy pa’ Macondo, de la compositora colombiana Graciela Arango de Tobón, y que alcanzara la fama en la voz de Rodolfo Aicardi y Los Hispanos.
Radiohead y su tema Banana Co de su disco Pablo Honey, de 1993. Tal como lo explicaría Tom Yorke, líder de la agrupación:
Cien Años de Soledad
Los personajes principales de Cien años de soledad, son los siguientes:
Primera generación: José Arcadio Buendía, Úrsula Iguarán.
Segunda generación: José Arcadio Buendia, Coronel Aureliano Buendía, Amaranta, Rebeca.
Tercera generación: Arcadio, Aureliano José, Santa Sofía de la Piedad, 17 “Aurelianos”.
Cuarta generación: Remedios la bella, José Arcadio Segundo, Aureliano Segundo.
Quinta generación: Renata Remedios (Meme), José Arcadio, Amaranta Úrsula.
Sexta generación: Aureliano Babilonia.
Séptima generación: Aureliano (el nombre que elige su madre es Rodrigo, pero no llega a usar ninguno de los dos).
A partir de este árbol genealógico y de algunas de las situaciones relatadas en la obra, el compositor peruano Daniel Camino Diez-Canseco escribió el vallenato titulado Macondo, cabe resaltar que el mismo García Márquez señaló en su momento que Cien años de soledad, “no era más que un vallenato de 350 páginas”, con este tema, bajo la interpretación de Johnny Arce, Diez-Canseco ganó el Festival de Ancón de 1969. En su letra se mencionan a cinco personajes de la familia Buendía: José Arcadio, Aureliano, Remedios, Amaranta y Úrsula. Hay otros dos personajes que no son de la familia, el gitano Melquiades y Mauricio Babilonia, que a pesar de que en la novela no es una de las figuras centrales, en la canción da pie a un hermoso coro cargado de mariposas amarillas.
Otros temas que ha inspirado Cien años de soledad son: Bambuco de Macondo de Horacio Salinas y Patricio Manns y Soledad, de Totó La Momposina; a quien por cierto Gabo invitó en 1982 a que lo acompañara a Estocolmo, Suecia, para recibir junto a él, el Premio Nobel de Literatura; pues en palabras del escritor “solamente Totó podía corroborar con música lo que él había escrito en Cien años de soledad”.
Uno podría decir que Cien años de soledad es una novela que se elabora a partir de los forasteros que van llegando a Macondo, desde el mismo momento en que a ese espacio virgen y selvático arriban José Arcadio Buendía con otras familias que se constituyen en los fundadores. A partir de allí, cada vez que aparezca un extraño, Macondo va a sufrir importantes cambios en su vida social, económica y cultural. Ese es el caso de Pietro Crespi, el músico y comerciante italiano que llega a Macondo para enseñar el manejo y funcionamiento de la pianola recién comprada, además de impartir unas clases de baile a las dos señoritas (Amaranta y Rebeca), cuando Úrsula decide convertir la casa en una especie de ámbito social en que se pueda recibir las visitas, sobre todo de los posibles pretendientes.
Pietro Crespi se convertirá en la manzana de la discordia entre Rebeca y Amaranta. El hombre, enamorado de Rebeca, decide instalarse en el pueblo, encendiendo igualmente el amor en Amaranta. El matrimonio de Rebeca y Crespi se irá posponiendo debido a una larga cadena de pretextos y contratiempos urdidos en la sombra por la resentida Amaranta, finalmente y sin muchos preámbulos, Rebeca se casa con José Arcadio y Pietro cae en una depresión suicida, que lo lleva a proponerle matrimonio a Amaranta.
Esta lo rechaza y el hombre se suicida.
A partir de este personaje los canadienses Owen, compusieron su tema titulado The sad waltzes of Pietro Crespi, perteneciente a su álbum At home with Owen, de 2006, en el que la banda se pregunta: “¿podrías amar a alguien completamente?, y sí, cuando digo alguien, me estoy refiriendo a mí”; pregunta que Pietro Crespi le hizo en repetidas ocasiones a Amaranta…
Finalmente encontramos el disco Terra e libertá de la banda folk rock Modena City Ramblers, en el que los italianos dedican los temas: Macondo express, Il Ballo di Aureliano, Cent’anni di solitudine, y Remedios la bella, a la obra cumbre de García Márquez.
En este mismo álbum, editaron su tema L’amore ai tempi del caos, canción inspirada en otra de las célebres obras de García Márquez El amor en los tiempos del cólera.
En esta novela se cuenta el amor entre Florentino Ariza y Fermina Daza. Florentino en su juventud estuvo enamorado de Fermina, quien se termina casando con un doctor de nombre Juvenal Urbino, ante la muerte del médico, Florentino reaparece en la vida de su amada. Fermina acabará aceptando primero su amistad y luego su amor, culminando con un viaje por el río Magdalena.
Es precisamente esta novela la que sirvió para que las bandas de ska argentinas Los Caligaris y La Mosca Tsé-Tsé, compusieran sus temas Florentinos y Ferminas y En la próxima vida, respectivamente. Cabe destacar que el video de En la próxima vida, se trata de una adaptación libre en la que en poco más de seis minutos La Mosca retrata su visión del texto de García Márquez.
Otra agrupación argentina que se basó en la historia de amor de Florentino Ariza y Fermina Daza para realizar una pieza musical, es Tan Biónica, que en su disco Obsesionado, lanzó su corte Perdida, en el que los bonaerenses hablan acerca del amor fuera de tiempo.
En 2007, El amor en los tiempos del cólera, fue llevada a la pantalla grande por el director Mark Newell, la banda sonora corrió a cargo de una de las amigas personales de García Márquez, su paisana Shakira Isabel Mebarak Ripoll, mejor conocida como Shakira, quien fue contactada por el mismo escritor para que compusiera los temas principales del filme. La cantautora aceptó con gusto y junto al músico argentino Pedro Aznar, trabajaron los cortes Despedida, con el que recibieron la nominación al Globo de Oro a la mejor canción original 2008 y Hay amores.
El amor en los tiempos del cólera fue también la obra en la que el cantautor canadiense Moxy Frovous, se basó para componer la canción I will hold on. Según el cantante, la novela de Márquez fue una obra que cambió su vida, llegando a declarar que “[El amor en los tiempos del cólera] le proporcionaba el modelo empírico para la noción del verdadero amor”.
Además, una de las agrupaciones más importantes del rock alternativo, R.E.M., también tomó como punto de partida la historia de Florentino y Fermina para componer uno de sus más grandes éxitos Losing my religion.
Michale Stipe, líder y vocalista de la banda, es un gran fanático de la obra del escritor colombiano y estaba fascinado con la idea de la obsesión y el amor no correspondido que estaba detrás de El amor en los tiempos del cólera y bajo esa idea comenzó a trabajar en la letra de la canción.
“Losing my religion” es una frase del sur de los Estados Unidos que significa “perder la compostura”, y el tema del amor obsesivo es referida en innumerables entrevistas como la concedida para la revista Q en 1992 o en el New York Times en 1991.
Para el videoclip también se referencian en otra obra de García Márquez, aunque en esta ocasión de una manera más explícita: Un Señor muy viejo con unas alas enormes, un cuento corto que relata la historia de un viejo aludo que cae un día de lluvia en un pueblo y tras ser descubierto por una pareja incrédula en que pueda ser un ángel termina convertido en un fenómeno de circo para su provecho. Stipe toma ese personaje y junto con otras referencias del arte religioso barroco construye la historia que finalmente veríamos en el video.
Pero no sólo las novelas de García Márquez, han inspirado canciones, también las anécdotas del colombiano han contribuido al mundo de la música, tal es el caso de la canción San Petersburgo del cubano Silvio Rodríguez, quien contó respecto a esta canción:
Otras composiciones que se sabe han sido inspiradas en García Márquez son: Después de los despueses, de Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina; Remedios the beauty, de The Bill Frisell band; y Sally, de Fabrizio de André. Finalmente encontramos la ópera The love and the other demons de Peter Eotvos, y los discos Sudamérica suda, de la banda de rock chilena Sexual democracia y Agua de luna del panameño Rubén Blades. En este disco, el salsero basa todos sus temas en cuentos cortos del premio nobel:
Isabel, basado en Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo; No te duermas, inspirado en Amargura para dos sonámbulos; Blackamán, cimentado en Blackamán el bueno, hacedor de milagros; Ojos de perro azul, del cuento homónimo; Claroscuro, se debe a El mar del tiempo sin fondo; Laura Farina, que vio la luz gracias a Muerte constante más allá del amor; y La cita, de La mujer que llegaba a las seis.
El 17 de abril de 2014, la muerte se presentaría ante el hijo pródigo de Aracataca, tras su pérdida, algunos famosos expresaron su dolor, entre ellos destacaron los colombianos Shakira y Juanes, quienes en sus cuentas de Twitter comentaron:
Querido Gabo, alguna vez dijiste que la vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda… http://t.co/5JLgjYpP2t
— Shakira (@shakira) abril 17, 2014
Y prosiguió: “Tu vida querido Gabo la recordaremos como un regalo único e irrepetible, y como el más original de los relatos. ¡Es difícil despedirse de ti, puesto que nos has dado tanto! Te quedarás para siempre conmigo y con todos los que te quisimos y admiramos”.
Se va el más grande de todos pero se queda su inmortal leyenda ..
Gracias Gabriel Garcia Marquez.— JUANES (@juanes) abril 17, 2014
Además, el líder de la banda Calle 13, René Pérez Joglar, mejor conocido como Residente expresó:
La muerte nunca nos venció por que todo lo que muere es por que alguna vez nació… QDP Gabriel García Marquez
— Residente (@Residente) abril 17, 2014
Cabe recordar que Residente, había hecho un par de guiños al escritor colombiano en sus canciones Muerte en Hawaii y Latinoamérica, ambas aparecidas en su disco Entren los que quieran, del año 2010.
Al final de su prolífica carrera, Gabriel García Márquez nos dejó como legado 10 novelas, 37 cuentos, 7 obras periodísticas, 10 ensayos, 1 obra de teatro, 1 discurso, 2 guiones y alrededor de 40 canciones inspiradas en su obra y su persona.