6 errores que debes evitar al promocionar tu banda en Facebook
Juanito Pérez (sí, ese mismo) le abrió un Facebook a su banda de metal porque sabe que, a menos que puedas salir en la tele, la radio y Sopitas.com cada que tengas un estreno, necesitas tener (al menos) Facebook para contarle a la gente sobre la nueva canción que sacaste y, de paso, que la prima de una amiga la escuche y te descubra.
Y así fue, contrató a un Community Manager y juntó 3,000 seguidores. Publicó el flyer donde anunciaba que iba a tocar en el 246, pagó para “potenciar” su publicación, etcétera.
¿Lo malo?
Solo fueron 15 personas.
¿Qué pasó?
1.- Mandó un montón de Spam.
Analogía: Si eres chilango y has salido de Metro Allende, ubicas a estos humanos que desde antes de que pongas un pie en la calle te gritan:
“¿NECESITA LENTES?, ¿BUSCABA ALGO DE LENTES?, ¿QUIERE LENTES?”, pegándote un volante en la cara y suguiéndote mientras caminas.
¿Te gusta? No. ¿Te dan ganas de comprar lentes? No. ¿Ni siquiera la décima vez que te lo repite la quinta persona que te sigue? No, neta no.
¿Posiblemente tomes el volante para que ya te dejen en paz? Sí.
¿Por qué? Porque repetir no significa conectar. Hoy en día, las interacciones humanas involucran conexión. No tenemos tiempo, estamos cansados, tenemos otras cosas en mente. Si no conectas, sólo eres más ruido.
Juanito, en lugar de un “Hola, escucha lo nuevo de mi banda” y un enlace, seguido de un silencio sepulcral (o peor, un reclamo por no haber oído tu material), mantén una conversación.
Detrás de cada computadora hay personas que escuchan otras bandas, ven películas y odian o aman la pizza con piña. Conecta. Esto no sólo hará que les interese cuando dices “voy a tocar en el Multiforo 246” porque ya te ven como una persona, sino que sepas con qué bandas deberías colaborar o si deberías ponerle piña a la pizza que vas a regalar en el after.
¿No tienes tiempo para eso? Entonces ¿por qué los demás sí tienen que tener tiempo para ti? Haz una publicación en Facebook y ya.
2.- Compró, exigió o rogó “likes”.
De los 3,000 seguidores de Juanito, la mitad los compró el community manager para que le pagaran, una parte son “Me Gusta” que juntó spammeando a un montón de desconocidos (que en realidad escuchan cumbia) y la otra son sus tíos y compañeros de la secundaria a los que, la neta, ni les gusta su música.
¿De qué te sirve que 3,000 personas sigan tu proyecto si sólo le importa a 15?
“Es que eso lo ven los promotores y las disqueras”. Si el promotor o la disquera tiene experiencia, se va a dar cuenta de que tus números están inflados porque no hay ni 200 personas comentando tus publicaciones, yendo a un toquín tuyo o, al menos, escuchándote en Spotify o Youtube.
¿Cuándo se vale pedir “likes”? Cuando estás en un lugar donde la gente puede interesarse en ti, y más que un “Me gusta”, buscas CONECTAR con un potencial seguidor.
Juanito, mándale una invitación a dar Me Gusta a tus amigos metaleros, no a Susanita, la popera.

3.- Creyó que comprar alcance significaba comprar seguidores.
“El algoritmo de Facebook cada vez está peor”, comentó una amiga, “cada vez es más necesario pagar para que tus publicaciones se vean”.
No. Si requieres pagar para que a la gente le importe tu contenido, el problema eres tú (bueno, no tú, lo que publicas).
Facebook está diseñado para que veas al bebé de tu hermana antes que un anuncio de Telcel. Vela por el consumidor. Es él quien le da dinero de forma indirecta. A ti, banda, te cobra directito.
Juanito pagó porque lo vieran 5,000 personas, pero eso no significa que a esas 5,000 personas les importa lo que está diciendo, y menos si la página de su banda se ve amateur, tiene un diseño horrible, no tiene una sola canción y no tiene concepto.
¿Vas a pagar por difusión? Haz que lo que vas a difundir sea relevante: Una canción, un lyric video, un post increíble…
Juanito podría alcanzar a más personas publicando cosas que sí le interesan a su audiencia, en lugar de creer que los seguidores se compran.
Vamos a traer de vuelta un ejemplo que puse en otro artículo:
Independientemente de si te gusta o no, este video se viralizó en Facebook y se difundió con notas periodísticas que la artista no pidió. El “secreto” no fue pagarle a Facebook más dinero, sino decir algo que es relevante para las personas a las que les podría gustar Reneé (e incluso a sus probables haters).
4.- Le pagó a cualquier persona para que manejara su Facebook.
Ejemplo: Hace 3 años le dí Me Gusta a un proyecto que vi en un festival pequeño porque quería seguirlo y volver a verlo en vivo. El problema es que quien lleva esa página la convirtió en un sitio de memes con el nombre y la foto del artista. Tiene muchos “Me Gusta”, pero todas las reacciones se van a los videos de gatitos bailando y nadie pela los “Voy a tocar en tal lado a tal hora”.
¿Es malo hacer memes? No, pero estaría bien postear al menos cinco cosas del proyecto por cada foto de Pepe la rana.
Para mí es obvio: Esa página no la gestiona el artista, la lleva un community manager que en su vida había trabajado con una banda, y por ende, no sabe lo que la audiencia de este proyecto quiere, lo que hizo que lo escucharan y lo siguieran, ni lo que le conviene más a este rapero (bueno, rapero-medio-rockero) de acuerdo a dónde está y qué quiere.
La misma amiga mencionada anteriormente le cobraba a una banda de pop-punk $3,000 al mes por llevar su página de Facebook, ¿quieren saber cuántos seguidores nuevos le consiguió a la banda? Ninguno, cuando los veías tocar veías a las mismas 5 personas de siempre.
Que una persona sea joven o le gusten las redes sociales no significa que sepa llevarlas. Si esta persona no va a conseguir algo que no puedas lograr tú, o lo haces tú mismo o no le pagas porque ¿qué crees? Está usando a tu banda para aprender.

5.- No metió música a su página de Facebook.
¿De verdad tengo que profundizar en este punto?
¿Cómo voy a saber si me gusta tu proyecto si no puedo oírlo?, ¿cómo me voy a enamorar de algo que no conozco?, ¿y si te descubrí en un flyer o porque un amigo me contó de ti y no escuchándote en vivo?, ¿me jodí?, ¿tengo que ir a la Roma-Condesa (aunque soy de provincia) y pagar $150 para oírte?
Bye, abajo hay videos de gatitos y a mi derecha Facebook me recomendó a otras 3 bandas
6.- Publicó que iba a tocar un martes a las 2 de la mañana.
Facebook te pone las métricas ahí para que las leas. A menos que tu audiencia sea fan de conectarse a las 2 de la mañana en martes, mejor escoge un horario donde veas que hay más personas activas y leyendo lo que escribes.
Las redes sociales son herramientas complejas y en constante evolución, pero por hoy, vamos a dejarlo hasta aquí.
¿Le sabes al inglés? Te recomiendo este post de DIYMusician.
Por cierto, ¿ya leíste el post que Javier Sixh escribió sobre Twitter?
10 Comments
Comments are closed.