Mi llegada al reino
“2 llamadas perdidas. Número desconocido”.
Los números desconocidos me ponen nerviosa. Pueden ser tu jefe, el tipo raro al que bloqueaste de todo, un extorsionador o sólo tu roomie desde un teléfono nuevo pidiéndote que lleves tortillas.
– ¿Crees que sea Telcel? – le pasé mi celular a la amiga con la que estaba estudiando.
-¿No serán de Rey Decibel?
-Les envié mi CV hace diez minutos y sin que me lo pidieran.
-Tienes un punto – siguió escribiendo.
Y entró un WhatsApp afirmando que sí, era Rey Decibel.
-No manches – me paré.
-Te dije.
-Me contestaron muy rápido. Eso es muy malo, ¿no?
-Creo que es muy bueno.
Los siguientes diez minutos estuve dando vueltas en su sala pensando en un tema para mi primer artículo. Bendito sea Dios (o Quetzalcóatl, o quien se haga responsable) era Rey Decibel, y sí, sí llevaba buenas noticias consigo.
Tengo una carpeta en Chrome llena de blogs sobre música independiente, pero la belleza de Rey Decibel es que su objetivo no es sólo promocionar a los músicos, sino acompañarlos. Es una onda “yo ya viví esto, déjame te lo cuento para que te lo ahorres”, o “pienso esto, ¿tú qué opinas?, ¿qué vamos a hacer?”. Es de músicos para músicos, o de gente que ama la música para gente que ama la música.
Yo formo parte de esa gente que ama la música. Mi carrera gira en torno a ella, los cursos y talleres que he tomado giran en torno a los Negocios dentro de la Música, y la especialización en la que he trabajado desde que empecé la universidad gira en torno a la Mercadotecnia Musical.
(Y bueno, mi novio es músico, mis amigos son músicos, etc, etc).
En mis tiempos libres, además de ver Rick and Morty, leo sobre cómo Taylor Swift se aventó una campaña de difusión para Bad Blood en Asia con sólo 500 euros o cómo Jason Derulo usó Tinder para promocionar “Want to Want Me”.
¿Y el Rey decreta que puedo compartir mi ñoñez y mi pasión con otras personas?, ¿que tal vez les puede servir de algo?, ¿que estas cosas podrían abrir más debates para que sigamos ñoñeando en conjunto?
IN-CRE-Í-BLE. Me apunto.
Vamos a darle.
